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Cómo entender el sistema sensorial de su hijo

Los tres sentidos que construyen todo lo demás, cómo pueden manifestarse los desafíos sensoriales y qué ayuda en casa. Guía imprimible gratuita.

Free from Oaklin Lane’s therapists. Nothing here is a diagnosis, and if something feels off, that’s enough to ask.

El cerebro de su hijo, en palabras sencillas

Piense en el cerebro como si fuera una computadora. Está el hardware, las partes físicas, y el software, la forma en que esas partes se comunican entre sí. Un niño puede tener un cerebro perfectamente sano y aun así tener problemas con el "software": cómo su sistema nervioso recibe el tacto, el movimiento, el sonido y la vista, y los convierte en acción.

Cuando esa información llega con demasiada intensidad, muy débil o un poco confusa, las cosas cotidianas como vestirse, sentarse a cenar o viajar en auto pueden sentirse mucho más difíciles de lo que deberían. En eso trabajan nuestros terapeutas ocupacionales. Y al igual que el software, se puede actualizar.

Alrededor del 80 por ciento del cerebro participa en el procesamiento de lo que percibimos. Es por eso que las diferencias sensoriales pueden aparecer en casi cualquier lugar: en el comportamiento, el sueño, la alimentación, la escritura y el juego.

Los tres sentidos fundamentales

Todo el mundo aprende sobre los cinco sentidos. Tres sentidos "ocultos" hacen tanto trabajo como ellos y forman la base de casi todo lo demás que aprende su hijo.

Tacto (sensorial táctil)

El tacto se desarrolla primero, alrededor de las nueve semanas de embarazo. Cumple dos funciones: mantiene a su hijo a salvo ("¡algo me tocó!") y le indica qué es lo que está tocando (suave, áspero, frío, redondo). El tacto favorece el vínculo afectivo, el comportamiento tranquilo, la ingesta de una variedad de alimentos y las habilidades motoras finas como abotonar, subir cierres y escribir.

Movimiento y equilibrio (vestibular)

Dentro del oído interno, este sistema detecta la gravedad y el movimiento. Alcanza el tamaño adulto antes del nacimiento, lo que demuestra lo importante que es. Ancla todos los demás sentidos y favorece el equilibrio, la coordinación, el enfoque visual, el tono muscular, el uso de ambas manos al mismo tiempo e incluso seguir pasos en orden.

Conciencia corporal (propiocepción)

Los sensores en los músculos y las articulaciones le indican a su hijo dónde está su cuerpo sin necesidad de mirar, y cuánta fuerza usar. Es así como saben sostener una taza con firmeza sin aplastarla, o presionar lo suficiente para escribir sin romper el papel. El trabajo muscular intenso, como trepar, empujar y saltar, ayuda naturalmente a los niños a sentirse tranquilos y organizados.

El desarrollo se construye desde los cimientos

Imagine una casa. Los tres sentidos fundamentales son la base. El equilibrio, la conciencia corporal y la planificación motora se asientan sobre ellos. Luego, la coordinación ojo-mano, la atención y el lenguaje. Después, el aprendizaje, la lectura, las matemáticas y el comportamiento.

Si hay una grieta en los cimientos, puede notarse en las paredes y el techo. Es por eso que nuestros terapeutas a menudo trabajan en los fundamentos sensoriales, no solo en la caligrafía o en la rabieta que usted está viendo.

La misma necesidad puede verse diferente a cada edad

  • Bebés: irritabilidad con las texturas, problemas para dormir, dificultades para alimentarse.
  • Niños pequeños: berrinches intensos, evitar situaciones, retraso en los hitos motores.
  • Preescolares: torpeza, emociones intensas, dificultad con las transiciones.
  • Edad escolar: escritura a mano, lectura, concentración y comportamiento en el aula.

Cuatro tipos de desafíos sensoriales

Muchos niños presentan una combinación de estos. A menudo se solapan y ninguno de ellos es "mal comportamiento". Es simplemente el sistema nervioso haciendo su trabajo con demasiada o muy poca intensidad.

1. Defensividad sensorial

Las sensaciones cotidianas se perciben como amenazas. Es posible que observes reacciones fuertes a las etiquetas de la ropa, los cortes de pelo, cortarse las uñas, tener las manos sucias o el contacto inesperado; dificultades en lugares concurridos; preferencias alimentarias muy marcadas; o un niño que parece mandón o controlador, lo cual suele ser una forma inteligente de evitar sorpresas.

2. Modulación sensorial

El filtro del cerebro para distinguir lo "importante" de lo que es "ruido de fondo" no siempre funciona igual. Algunos niños lo notan todo: el zumbido de las luces, el compañero que golpea el escritorio a dos mesas de distancia. Otros necesitan estar en constante movimiento, inquietos o tarareando para mantenerse alerta. A estos niños les suele ir mejor con una rutina.

3. Registro sensorial

El sistema nervioso necesita una señal más fuerte para darse cuenta de algo. Es posible que tu hijo no parezca escuchar cuando lo llaman, que no note un rasguño, que se encorve y se canse fácilmente, o que choque, salte y gire sobre sí mismo para "despertar" su cuerpo.

4. Integración sensorial

Los sentidos deben trabajar en equipo. Cuando no lo hacen, el movimiento puede parecer torpe, aprender una nueva habilidad física lleva más tiempo y usar ambos lados del cuerpo a la vez (atrapar una pelota, recortar, montar en bicicleta) resulta más difícil.

Por qué algunos días son más difíciles que otros

Cada niño se mueve entre tres zonas: subalerta (lento, somnoliento, difícil de involucrar), en su punto justo (tranquilo y listo para aprender) y sobrealerta (ansioso, reactivo, abrumado). Ningún niño puede controlar totalmente en qué zona se encuentra. La terapia y las rutinas en casa les ayudan a pasar más tiempo en la zona "en su punto justo".

Después de un berrinche, las hormonas del estrés realmente pueden borrar la memoria a corto plazo. Si tu hijo no puede explicar lo que pasó, probablemente no esté evitando la pregunta. Espera a que todos estén tranquilos y luego mantén la conversación breve y amable.

Qué ayuda en casa

  • Mantenga las rutinas constantes. Misma hora, mismo lugar, mismas herramientas. La previsibilidad reduce el estrés.
  • Avise antes de hacer cambios. “Cinco minutos más y nos ponemos los zapatos”.
  • Incorpore trabajo pesado. Cargar las bolsas de la compra, empujar un cesto de ropa, caminar como animales y saltar sobre cojines ayudan a que el cuerpo se sienta organizado.
  • Reduzca el ruido de fondo. Apague la televisión durante la tarea y busque un rincón tranquilo para los descansos.
  • Planifique el movimiento antes de las tareas difíciles. Nuestros terapeutas observan que el efecto calmante del trabajo pesado y la presión profunda suele durar una o dos horas, y una buena dosis de movimiento por la mañana puede ser de gran ayuda durante gran parte del día.
  • Siga su programa en casa. Las sesiones en la clínica desafían al sistema nervioso; la práctica diaria en casa es donde ocurre el cambio.

Nuestro manual gratuito de programas para el hogar contiene docenas de estas actividades, en inglés y español.

En qué consiste la terapia

La terapia ocupacional basada en la integración sensorial parece un juego, porque el juego es la mejor forma en que los niños aprenden. Comienza con una evaluación para entender qué sistemas necesitan apoyo. Luego, el terapeuta de su hijo planifica actividades que desafían suavemente el sistema nervioso: columpios, escalada, colchonetas, texturas y circuitos de obstáculos. Evaluamos el progreso regularmente y le orientamos sobre qué hacer en casa.

Nuestros terapeutas ocupacionales se centran en cómo las diferencias sensoriales afectan la vida cotidiana: vestirse, comer en familia, sentarse en clase o jugar con amigos. El objetivo es lograr un niño más tranquilo y seguro de sí mismo.

Cuándo pedir ayuda

Comuníquese con nosotros si las reacciones sensoriales están interfiriendo en la vida diaria: comidas, sueño, vestirse, escuela, amistades o salidas familiares. No necesita estar seguro. Nuestra lista de verificación de hitos gratuita puede ayudarle a organizar lo que observa, y nuestro equipo estará encantado de analizarlo con usted.

Adaptado de la presentación familiar de Oaklin Lane “Entendiendo a su hijo: una guía familiar sobre el procesamiento y desarrollo sensorial”. Con fines educativos, no constituye un diagnóstico.

Questions families ask

¿Qué es el procesamiento sensorial?

Es la forma en que el sistema nervioso recibe información de los sentidos, incluyendo el tacto, el movimiento y la conciencia corporal, y la convierte en una respuesta. Cada niño procesa las sensaciones de manera diferente.

¿El trastorno del procesamiento sensorial es un diagnóstico?

Las diferencias en el procesamiento sensorial son reales y pueden afectar la vida diaria, pero no constituyen un diagnóstico independiente en el DSM-5. A menudo aparecen junto con otras condiciones, como el TDAH, el autismo, la ansiedad o los retrasos en el desarrollo. Los terapeutas ocupacionales se enfocan en cómo estas diferencias afectan las actividades cotidianas.

¿Qué es el trabajo pesado?

Son actividades que utilizan los músculos grandes para empujar, tirar, cargar o saltar, como llevar las bolsas de la compra o caminar imitando animales. El trabajo pesado tiende a calmar y organizar el cuerpo.

¿Mi hijo superará esto con el tiempo?

Muchos niños aprenden a manejar bien sus diferencias sensoriales, especialmente con apoyo. La terapia y una buena rutina en casa ayudan a que el sistema nervioso se adapte, y los niños adquieren herramientas que podrán usar durante toda su vida.

¿El seguro cubre la terapia ocupacional para necesidades sensoriales?

Muchos planes y el Medicaid de Texas cubren la terapia ocupacional cuando es médicamente necesaria. Verificamos sus beneficios antes de su primera visita.

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Two women and a girl smiling and interacting outdoors with a boy in a wheelchair along a pathway with trees in the background.

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